Video Porno Virgen
Written on Junio 6, 2008 by Pancho Cachondo
En este relato real cuento otra de mi esperiencias en el museo que trabajo y mas concretamente el momento en que hice el amor con dos bellas guardias de seguridad.
LA VENDEDORAHacia un rato que haba almorzado, y con la persiana cerrada segu adelantando trabajo en mi tapicera.Llevaba mas de una hora de tareas cuando golpearon.-ya va!- dije.Al abrir veo que era una muchacha de unos veintitrs, veinticinco aos.
?Invit a Susana a cenar en casa, te parece bien, Alberto?- Alberto me miraba con una sonrisa bobalicona. Subimos al colectivo. Estaba lleno. Y yo aprovech para ponerle las tetas en la espalda, y se las hice sentir bien. A los dos minutos, claro, el pobre tena una ereccin de campeonato, y Mara no se daba cuenta de nada. -Ay!- dije yo- Este colectivo se mueve mucho! Les importa si me pongo entre ustedes y me agarro de Alberto?- y me puse frente a frente con l, clavndole mis tetas contra el pecho. El pobre se puso blanco y transpiraba. En una frenada le pas los brazos por el cuello y le aplast las tetonas y ya no lo solt ms. Poda sentir su ereccin en mi pubis, y el temblor de su cuerpo por la tremenda calentura que le haba hecho agarrar. Fueron veinticinco minutos de eso, yo refregndole las tetas por todo el frente, hasta que en un momento en que se apag la luz, apret mi gorda boca contra la suya y le met la lengua, revolvindola dentro suyo. Ah fue cuando se corri, mientras yo le daba apretones para ayudarlo. Fue como si con cada apretn de mi pecho contra el suyo lo estuviera ordenando. El manchn pringoso en sus pantalones iba desde el vientre (pues cargaba hacia arriba) hasta casi los tobillos.
If you enjoyed this post Subscribe to our feed